CRISIS, WHAT CRISIS?

Crisis, what crisis?

Durante muchas etapas de mi vida he escuchado la palabra crisis. Nací en el año 1965 y la escuché por primera vez a los diez años. En esa edad mis principales objetivos en la vida eran estudiar y esperar las vacaciones de verano. Para un niño como yo, que sacaba muy buenas notas, la llegada del verano era lo mejor de mi vida. No tenía ningún problema. Soy el mediano entre una hermana mayor y un hermano más pequeño y mis padres nos hacían la vida muy fácil. Éramos de clase media, pero no nos faltaba de nada. En el año 1975 mi hermana, tres años mayor que yo, estaba en plena adolescencia. Descubrí la música y los discos de vinilo gracias a ella y a mi padre.

 

Comprar un disco era algo especial. Lo sacabas de la funda con cuidado, levantabas la aguja del tocadiscos y se hacía la magia. Y llegó el día de la Crisis. Descubrí a uno de los grupos que pasaría ser uno de mis favoritos en mi juventud, y que todavía hoy es uno de mis preferidos. El grupo se llama Supertramp y el álbum del título del post contenía 10 canciones que escuché una y otra vez.

 

Carta impresa sobre vinilo para Ushuaia Ibiza  en 2014 que simulaba un disco antiguo

 

Tener un disco de vinilo era especial. Tenías que ir con cuidado porque lo peor que podía pasar es que se escapara la aguja y el disco se rallara. ¡Eso sí que era una crisis!. Llegaba un trozo de una canción y se repetía una y otra vez. El polvo también era tu enemigo. El vinilo tenía que estar siempre limpio. Si la aguja se llenaba de polvo se deslizaba por todas las canciones hasta el final.

 

Aquellos fueron años maravillosos. Después nos hacemos mayores y la vida nos va llevando por donde quiere. Hacemos planes de futuro y muchas veces, con la perspectiva del tiempo, te das cuenta que donde estás no es donde querías llegar. Y no es que sea mejor ni peor, tan sólo es diferente.

 

Y las crisis, ¿qué crisis? A nivel social he vivido las crisis del petróleo y las crisis bancarias después del cambio político en la transición a la democracia. Reformas y promesas de un Gobierno tras otro y que al final dejan una sensación de impotencia y resignación. Recuerdo la crisis del 1992 y más recientemente la del 2008. Todas estas crisis aunque no fueran económicas al final llegaron a serlo. Y la nueva crisis sanitaria de este 2020 va a tener consecuencias que todavía desconocemos.

 

Para mi cada crisis ha sido una oportunidad, las he vivido, sufrido y superado. Y he descubierto nuevas alianzas, nuevos compañeros de viaje, esperanzas y futuro.

 

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CRISIS, ¿QUÉ CRISIS?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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